miércoles, 1 de octubre de 2008
Traicion
Y de repente, incesante, indecente, galopante, surgió tu imagen en mi mente, perversa, escalofriante. Sangre, sudor, lágrimas, las sabanas, todo se confundía en uno con tu cuerpo. Tu rostro abstracto, opaco, intacto, recordaba el instante exacto que mis perversiones se conjugaron con mis acciones. Mis manos, la sangre, los recuerdos per turbantes del pasado inmediato, mi mirada, el espejo, la sangre salpicada también en mi rostro, las lagrimas, la nueve en mi mente, el desconcierto, el desatino, el gatillo, mi alma, mi pena, mi culpa, mi alivio, mi condena, mi eternidad, el averno, tu recuerdo, tanto amor, tanta pasión, tanta inmadurez, tu engaño.
Secreto (Escrito 8 de febrero de 2007)

Arde en mi garganta un suspiro impensado un demostración de aceptación que no esperaba, callas no dices nada pero tu mano presionándome fuerte el pecho me dice que no quieres irte. Rueda por tu mejilla una gota salada confundida entre sudor y lágrima se muere en tu sonrisa de labios apretados. Ya no importa el tiempo ni el lugar solo somos dos, solo estamos amándonos. Dejamos caer al suelo con violencia los prejuicios que cargábamos, nos miramos como hipnotizados, como idiotizados, como enamorados. Cuando callaron los tormentos de nuestras mentes, las presiones, los temores, comenzamos a ser nosotros, solo los dos, a disfrutar, a pensar a imaginar a delirar cuantas formas podemos inventar para amar. Me callas con tus besos cada ves que inconcienemente quiero arruinar el momento.
Me guías por tus deseos, pretendes saciar todos los impulsos que llevas reprimidos hace ya tiempo. No dejas nada al azar, todo ya lo habías pensado mil veces, ya me habías planeado, ya me habías soñado. Y yo, que no entiendo muy bien porque, nunca pude decirte no, dejo que hagas de mi lo que prefieras. Me armas y desarmas cual castillo de cartas, me llevas, me traes, le elevas, me sumerges, me manipulas, me usas para saciarte, me tiras a un lado y vuelves a tomarme. Y pareces sorprendida de que soporte tanto, y dices que no entiendes como puedo tolerar todo. Es que aún no has entendido que lo eres todo. Y te sorprendo con mis arrebatos, mis caprichos, mis inconciencias. Te someto a mis placeres, te ato a mis deseos. No comprendo siempre dominante y ahora te ves tan frágil, tan vulnerable. Y me derrumbo y vuelves a tomar el mando. Jugamos, deliramos, caminamos por el borde del abismo, perdemos la línea entre lo bueno y lo absurdo.
Y preferimos columpiarnos por esa delicada línea, es el vértigo, la adrenalina o el aroma a placer que nos invade pero no podemos detenernos. Parecemos desesperados, como si supiéramos que al terminar quizás nunca vuelva a suceder, aun no entiendo como llegamos a esto, ni porque continuamos, pero no quiero que se detenga, quiero exprimir hasta el ultimo suspiro de tu vientre, quiero que te retursas de placer, quiero que esta no che no termine, quiero dormirme en tu pecho, quiero que seas mía, quiero ser tuyo, solo por esta noche. Solo por esta noche nadie se dará cuenta que nos estamos amando a escondidas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)