miércoles, 1 de octubre de 2008
Traicion
Y de repente, incesante, indecente, galopante, surgió tu imagen en mi mente, perversa, escalofriante. Sangre, sudor, lágrimas, las sabanas, todo se confundía en uno con tu cuerpo. Tu rostro abstracto, opaco, intacto, recordaba el instante exacto que mis perversiones se conjugaron con mis acciones. Mis manos, la sangre, los recuerdos per turbantes del pasado inmediato, mi mirada, el espejo, la sangre salpicada también en mi rostro, las lagrimas, la nueve en mi mente, el desconcierto, el desatino, el gatillo, mi alma, mi pena, mi culpa, mi alivio, mi condena, mi eternidad, el averno, tu recuerdo, tanto amor, tanta pasión, tanta inmadurez, tu engaño.
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