martes, 20 de marzo de 2007

Algun día

Carente de razón aparente mi corazón no deja de explotar en cada latido, mi pulso acelerado, desenfrenado, me hace sentir que todo tiene un lugar. Mis ojos se hartan de incansables parpadeos para ver si lo que perciben es real. Dibujas tu silueta tras la luz del sol penetrando en la puerta, me dejo marear por el vaivén de tus caderas, me siento irreal. Con una suavidad digna de una princesa dejas caer tu cabello sobre tu mejilla y lo levantas cual protagonista de aquella vieja película. Todo parece actuado, tan ficticio, tan preparado. Traes en tus manos unos libros, saludas a todos, dejas un milagro de beso en cada mejilla, ansió recibir el mió. Te detienes frente a mi como si no supieras quien soy, como si quisieras conocerme, comienzas a hablar y yo no puedo pronunciar una palabra, te deslizas entre mil frases exquisitamente armadas cual guión de aquella vieja película. Finalmente como un destino previsible el momento se diluye, te vas sin haberme dejado tu beso de néctar de miel en mi mejilla. Y sé que pasara mas tiempo, sé que no será fácil, pero algún día nos miraremos a los ojos y nos diremos lo que sentimos. Por ahora prefiero sea así, un eterno romance sin resolución, un sueño de mañana, una juego eterno en el que los dos nos encontramos para darle vida a nuestras almas.

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